Artículo publicado en La Voz de Cádiz escrito por Carlos, presidente de la Peña Cadista San Felipe Neri.
"Me prometí a mí mismo no dejarme llevar por la masa, hacer caso omiso frente a tanta expectación, mirar para otro lado con una mezcla de desdén y dignidad e ignorar el evento. Pero al final me pudo la curiosidad y la necesidad de comprobar con mis propios ojos que los pronósticos más optimistas sobre la espectacular presentación de Cristiano Ronaldo en el estadio Santiago Bernabeu se quedaban pequeños. Comprobarlo pero no para sumarme a la pasión por la nueva estrella blanca del siglo XXI ni a la admiración por el megaempresario que ha conseguido que tan insignes pies pisen nuestro suelo patrio haciéndonos olvidar de una vez y para siempre los rotundos y recientes éxitos del F.C. Barcelona. Necesitaba comprobarlo para dar crédito por mí mismo a lo que al día siguiente inevitablemente iba a leer en la primera página de todos los periódicos y a escuchar en el breve saludo entre vecinos en el ascensor, la cola del supermercado, la barra de la cafetería y la tertulia de la playa (en el trabajo no porque para eso estoy de vacaciones). Así que conecté la televisión y lo comprobé: Un estadio gigantesco abarrotado por un público que desde primeras horas de la mañana había hecho largas y pacientes colas ante sus puertas. Un público entusiasta que aclamaba y aplaudía cada palabra de su presidente y cada paso, gesto o saludo de su nuevo ídolo futbolístico. Un presidente de aspecto pulcro, medido y elegante pero indisimuladamente satisfecho por la gloria que solo el fútbol podía añadir a su larguísima trayectoria plagada de éxitos empresariales. Un futbolista, en fin, que pisó el terreno de juego con gesto incrédulo a pesar de haber sido advertido previamente sobre la feria que allí se le había organizado. Convencido de su amor a los colores por unas cifras que resultarían mareantes hasta en épocas de vacas gordas y encumbrado como un nuevo héroe homérico a sus veinticuatro añitos, la estrella elevó emocionado su mirada hacia una enfervorizada masa a la que nunca antes había visto pero que desde hoy daría lo que fuese por poseer una camiseta impregnada con gotas de su sudor. ( ... ) Ciertamente había que verlo para creerlo: el fútbol convertido en un fenómeno difícil de describir y con una capacidad de convocatoria que supera todo lo conocido hasta nuestros días.
Pues ¿qué quieren que les diga? Será que soy un poco raro pero a mí estos excesos y espectáculos mediáticos de otra galaxia no me van nada. Me resultan tan ajenos como una película de ciencia ficción. Lo mío, a lo que estoy acostumbrado desde pequeñito, es el presupuesto ajustado hasta lo imposible, rebuscar debajo de las piedras jugadores en ciernes que, por poco conocidos, son todavía económicamente accesibles, echar intuición y mucho trabajo allí donde no se puede echar más dinero, pasar fatigas para mantener la categoría, soñar una y otra vez con el ascenso y conseguir algún día el sueño. Lo mío, aunque no parezca lógico, es el Cádiz CF con sus luces y sus sombras, sus aciertos y debacles, pero de esta galaxia, de este planeta y de este rincón. El Cádiz CF, tan real como la vida misma ...o al menos como la mía."
Peña Cadista San Felipe Neri (Julio de 2009)